El sector turístico es sin duda uno de los primeros sectores que sintió el impacto económico del COVID-19 y será uno de los últimos en recuperarse. No se trata de ser alarmista, pues es una realidad. Pero no todo está perdido, por el contrario, es sorprendente el optimismo de la gente del sector.

Los colegas con los que tenemos contacto nos comparten esta ansiedad por empezar de nuevo, reabrir sus negocios y darle impulso a las diferentes actividades.

En las actuales circunstancias es difícil predecir qué puede pasar, en base a muchas conversaciones con colegas nacionales y de otros países, hemos construido un listado de 5 posibles tendencias que marcarán la actividad turística en los próximos meses tras el fin de la crisis:

  1. Los vuelos comerciales tardarán en normalizarse

Aunque las aerolíneas dicen estar listas para reiniciar operaciones tan pronto termine el actual aislamiento obligatorio, de manera extraoficial se cree que el Gobierno no permitirá reanudar la operación comercial todavía y lo más posible es que solo haya vuelos comerciales desde el 1 de junio. El reinicio de operaciones será lento, con pocos aviones y pocas frecuencias en un proceso de re ajuste que puede tomar varios meses.

  1. Las tarifas van a bajar a niveles impensados

Muchos colegas nos comentan que uno de los retos es defender las tarifas a como dé lugar. Como filosofía de negocio es válido, pero no creemos que vaya a ser posible en la realidad. Estamos convencidos que vendrá una etapa de subsistencia para las empresas turísticas en la que la gran mayoría buscará apenas sobrevivir en medio de condiciones muy complejas y una  poca demanda. La recuperación tardará meses, creemos que se irá hasta el primer trimestre del 2021. Los que puedan sostenerse, lo harán, aunque tengan que recurrir a la estrategia de las bajas tarifas.

  1. Las tarifas aéreas caerán tanto como las de otros sectores

-Es posible que, durante un tiempo, como medida de prevención, se obligue a las aerolíneas a no vender los asientos del centro, para mantener una distancia mínima entre los pasajeros. Es decir, un avión promedio que vuela con 28 filas de a 6 sillas, 3 a cada lado, deberá dejar libre las dos del medio. Eso significará reducir la capacidad del avión en un 30% aproximadamente.

-Otra razón es que se incrementarán las medidas de limpieza y prevención. Es decir, cada avión tendrá que estar más tiempo en tierra entre un vuelo y otro para cumplir con protocolos de higiene mucho más exigentes de ahora en adelante. Y posiblemente las compañías aéreas tendrán que contar con personal adicional para acondicionar todo antes de cada vuelo.

  1. Los primeros viajeros no serán los que buscan vacaciones

Colegas nos han dicho que, pasada la etapa de confinamiento en las casas, la gente sentirá la necesidad de salir para contrarrestar la sensación de encierro. De nuestra parte creemos que la gente saldrá a poblaciones cercanas, pero no tomará vacaciones de forma inmediata. Los segmentos que creemos se animarán a volar, serán:

-Viajeros que algunos llaman étnicos, o sea, que estudian o trabajan lejos de sus familias y van a regresar apenas puedan. Y volverán a viajar con frecuencia relativa de como habitualmente lo hacían.

-Los corporativos de nivel medio. Los presidentes de compañías se cuidarán mucho y evitarán los desplazamientos. Y los viajes de empleados de menor nivel serán muy restringidos. Empezarán a volar algunos ejecutivos comerciales, ingenieros y técnicos que desarrollan su trabajo, necesariamente, de forma presencial.

  1. Los hoteles reabrirán lentamente desde junio

Muy pocos hoteles están prestando servicio aún y por supuesto algunos lo hacen solo para casos especiales pues no están llegando viajeros a ningún lado. Aunque en principio, la medida de aislamiento social obligatorio sea ha extendido, en el sector hotelero existe la casi certeza de que la situación se prolongará hasta final de mes. Por eso, la mayoría de los hoteles de cadena y muchos hoteles independientes han manifestado su intención de reanudar su operación a mediados de mayo e incluso a principio de junio.

La dinámica en los complejos hoteleros cambiará un poco. Creemos que los buffets por un buen tiempo y la alimentación será servida a la mesa o en muchos casos, con seguridad, los viajeros optarán por el room services para evitar contacto con otros huéspedes. En las habitaciones solo habrá lo necesario, desaparecerán los objetos decorativos, las revistas y demás elementos que no sean indispensables pues los viajeros buscarán absoluta asepsia.